Que los sueños son como alondras

… nunca les mates;
te dejo preinventar sonrisas,
jugar con una tarde feliz, aunque ficticia,
decir que es absurdo estar,
caer, romper el suelo con tu pena,
sangrar de repente entre desconocidos,
levantarte y gritar,
volver a la carga,
te dejo saber que perderás muchas batallas
que eta guerra es cruel
y te sorprenderan por la espalda,
te dejo buscar en las mudas miradas
respuestas
a las mil preguntas que emanas a cada historia,
te dejo entablar contigo la última caricia
la última conversión
llena de vivencias y epitafios.

… Pero a ellos
tus más escondidos deseos,
a la postre
inválidos sueños llenos de esperanza,
a ellos
… nunca les mates.

descargar-poesía descargar-libro