LOS VERIFICADORES DE LA NADA.

Damos por hecho que en la pantomima del pasado fin de semana el “arsenal” que mostro ETA a los consultores (con tarifa por persona y diaria equivalente al sueldo medio de una familia española) eran armas reales, atrezo para el tocomocho de te las enseño y me las llevo. ¿Y si resulta que las pistolas son de imitación y fabricadas para simulación de atracos? ¿Se podía esconder cal o yeso dentro de los envoltorios que rezaba la palabra Pentrita? ¿Son dignos de alguna credibilidad unos asesinos que han jugado con las treguas según conveniencia política o chantajista?.

Destacaría en esta tragicomedia el papel protagonista de obsesiva bisagra del Lehendakari esperándolos frente al Congreso de los Diputados (por supuesto hotel de cinco estrellas) ¿Se le paso por la cabeza en algún momento presentarles a las víctimas de ETA para conocer su opinión? también sería interesante haberles ofrecido realizar un Tour por los cementerios poblados de casi las mil personas asesinadas. ¿cómo se puede justificar esto mirando para otro lado? Por supuesto que hay que mirar hacia adelante, pero respetando la memoria de las vicitimas y el dolor de sus familias.

Creo que los españoles podemos dar algunas lecciones de sufrir impotentes el terrorismo a estos facturadores gastronómicos y oportunistas; además cansados de tantas palabras y teatros, creo que la mayoría solo esperamos un sincero arrepentimiento y pedir perdón a las víctimas, una entrega incondicional de las armas a las fuerzas del orden y después de esto, la sociedad española será muy generosa con las personas que reconozcan que ninguna causa de iluminados extremistas justifica una sola gota de sangre inocente derramada.