LA CABEZA DEL RATON Y LA COLA DEL LEON.

A veces la obsesión por el poder obnubila y no deja ver con claridad el horizonte y su grandeza; el plantón del Sr. Artur Mas a un acto organizado por los que parten el bacalao económico en Catalunya con la excusa de una cuestión de protocolo, al querer ser la estrella del evento no lo considero acertado, ya que no es el turno de palabra lo más importante, sino la aplastante rotundidad en los argumentos del discurso y su exposición ante el público para convencerlo si tan seguro se está de ello.

Acaso el foro era de alta formación económica (bastante intranquilo por cierto) y difícil de convencer con argumentos de fronteras, banderas, agravios, era un acto de Fomento del Trabajo en Barcelona por parte de empresarios que invierten su dinero y necesitan ver seguridad y sentido común y como dicen: la pela es la pela.

No siempre podemos hablarles a los manipulables y enfervorizados seguidores del partido y los estómagos agradecidos adjuntos que se tragan cualquier cuento; decía León Felipe en un poema: No me conteís mas cuentos, que me sé todos los cuentos.

Creo que todas las reivindicaciones son legitimas dentro de la ley y deben ser valoradas y atendidas; en la situación actual las aspiraciones están sobredimensionadas y a veces tapando corruptelas e ineficacia en la gestión, ya que el primer objetivo de todos los políticos debería ser crear las condiciones necesarias para que los ciudadanos tengan un puesto de trabajo y así poder tener acceso a vivienda, alimentación y educación dignas y esto por ahora tanto en Catalunya como en el resto del Estado deja bastante que deseas por muchas sonrisas en los hemiciclos y frases del estado del bienestar que nos intenten vender los unos y los otros.