JAEN SIGUE MERECIENDO MAS.

El 17 de Junio los ciudadanos de Jaén despertamos de la resignación que nos tenia adormecidos históricamente ante la triste realidad de una ciudad languideciendo y reclamamos bajo un sol de justicia que Jaén merece mas.

Debemos seguir con este espíritu y abandonar para siempre la desesperanza, asumamos nuestro papel protagonista y exijamos a los responsables políticos de Jaén que trabajen por los ciudadanos y que se dejen de excusas y de echarse la culpa entre ellos o la deriven a Sevilla o Madrid; si son elegidos aquí deben dar un puñetazo en la mesa que corresponda y exigir inversiones, no podemos conformarnos con ser una ciudad endeudada sin remisión ni una provincia que lidera el paro en Europa y con futuro de emigración o supervivencia.

Exigimos consenso en las administraciones y los partidos, basta de mirar para otro lado o echar la culpa a la oposición, esto ya aburre, luchemos por defender esta provincia y comuniquémosla con el Levante por la A 32, dotémosla  de infraestructuras ferroviarias, hagamos el hospital que merecemos, creemos condiciones empresariales que atraigan inversores externos, tengamos ya una ciudad de la justicia, pabellón de deportes a la altura, etc. etc.

Estos días los responsables de las perras (Montoro y Fernández elegidos por Jaén) le han dado al País Vasco (por el cupo y apoyar los presupuestos generales) casi 2000 millones extras. Tienen el porcentaje de paro la mitad que en Andalucía y el doble de PIB, esto no es igualdad territorial, solo es egoísmo del PNV y admiración ya que luchan por su tierra, nuestros políticos sean del signo que sean deben defender Jaén y transformar estas malas perspectivas de futuro por la verde esperanza que viste nuestros campos. Si no son capaces pues que vengan otros que de vez en cuando es necesaria savia nueva y no se debe vivir eternamente de la sopa boba y ser un buen mandado para votar, necesitamos mas que nunca el compromiso en nuestros representantes.

Nuestra actitud esta decidida a exigir lo que nos corresponde y desde la ciudadanía ya no tan silenciosa y borrega, no merecemos menos.