Don Quijote y los indultos

No entiendo cómo los responsables de los medios de comunicación, conceden tanto protagonismo al caso del pederasta indultado por el Dictador Rey de Marruecos, tampoco a cuento de qué hemos solicitado su traslado a una cárcel española para cumplir el resto de la condena, teniendo en cuenta que es iraquí, los delitos que le mantienen preso son despreciables y cometidos en Marruecos y me pregunto:
¿Estamos en disposición de “importar” presos, si aquí las cárceles están hacinadas y hasta los delincuentes pillados infraganti salen horas después de ser detenidos pendientes de un lejano y “suave” juicio y los delincuentes de oficio viven entre la confortable cárcel del bis a bis y los permisos para seguir delinquiendo?
Ya que los empresarios están trasladando a Marruecos, entre otros países, sus centros productivos, por unos costes laborales muy inferiores y sin apenas derechos de los trabajadores, ¿no sería conveniente trasladar a Marruecos u otros países, mediante acuerdos de colaboración, a todos los presos que cumplen condena en España y son multireincidente y sin posibilidades reales de reinserción, para abaratar costos y además sería un freno a futuras comisiones de delitos, ya que no tendrían tantas comodidades como en España y se lo pensarían dos veces antes de cometer otro delito?

Por supuesto incluyo en esta propuesta a todos los políticos que han robado a los españoles, salvo que devuelvan todo lo robado, ya que en estos tiempos de crisis es más necesario hacer caja que mantener a un corrupto político entre rejas…que sólo aporta más gastos y cuando salga se va de rositas con lo robado.
La mayoría absoluta del partido Popular, debería urgentemente tramitar leyes que impidan aforamientos, trampas legales para enviar procesos al supremo, etc. Si están tan interesados en acabar con esta corruptela que ya no es soportable.
Un país que tiene como ídolos al Juez Ruz, también al Juez Castro, a la Juez Alaya, etc. debe pararse a reflexionar si se merece estos políticos de: …!y tú más!, o en cambio necesita trabajo, honestidad y sentido de estado en los que nos gobiernan, que me da la sensación que además de mayoría absoluta les concedimos armas para articular un futuro de trabajo para todos, esperanza y honradez.